Hasta ahora la energía solar requería paneles de silicona costosos y complicados. La gran ventaja de este nuevo avance tecnológico es que la fabricación de esta nueva clase de cinta solar cuesta mucho menos (menos que la mitad) y resulta mucho más sencilla. El método de fabricación se parece más al proceso de una imprenta que al proceso tradicional y altamente complejo de producción de energía solar.
Dado que las nuevas células pesan menos y son más flexibles, se podrán introducir dentro de todo tipo de superficie, incluido ordenadores portátiles y teléfonos móviles. Si se mezclasen las células solares con pintura de automóviles, el sol podría utilizarse para recargar la batería del auto del futuro: los autos híbridos, lo que reduciría a su vez, la cantidad de combustible consumido por dichos coches. A largo plazo incluso, este tipo de células solares podrían cubrir edificios enteros, suministrando energía eléctrica a todos sus ocupantes.
Todavía se desconoce si un día las células solares serán suficientemente eficientes como para competir con otras energías como la nuclear, la eólica o la de carbón. Pero el nuevo tipo de células solares hace que por primera vez tal objetivo es alcanzable. El tiempo dirá si gracias a este nuevo avance tecnológico, la energía solar termina por imponerse sobre las alternativas actuales.








